El ayuno es un ejercicio espiritual con un propósito definido. Jesús enseña en Mateo 6:16-18 cómo practicarlo: en secreto, sin hipocresía, para agradar al Padre.
El ayuno es un ejercicio espiritual con un propósito definido. Jesús enseña en Mateo 6:16-18 cómo practicarlo: en secreto, sin hipocresía, para agradar al Padre.